UNIDOS SOMOS MÁS FUERTES
Donar
Periódico Policial  • Actualidad Policial • Noticias • Sucesos
Policía Local
Publicado el 16/09/2026

El mito del destino de primera y de segunda. Complejo de inferioridad.

La profesionalidad es una construcción artesanal que se edifica a base de sudor, autocrítica y disciplina diaria.

Manuel Jaramillo
Colaborador Manuel Jaramillo
Compartir este contenido
Añádenos en Google

Audio del artículoEscuchar artículo
Hay un veneno silencioso que circula por vestuarios, briefings y pasillos de jefaturas, cuarteles y comisaría: el complejo de inferioridad territorial. El agente que patrulla un municipio de tres mil habitantes cree que su uniforme vale menos que el de la capital. El patrullero de seguridad ciudadana que está en un municipio de 13.000 habitantes traga saliva con envidia cuando lee sobre unidades especiales, como si su labor diaria fuera un sucedáneo barato de la "verdadera" policía. El motorista que regula un paso de peaton en la puerta de un colegio o el guardia civil de un pueblo de 3500 habitantes creen que juegan en segunda división.
Es una falacia insoportable y letal para el espíritu del oficio. Es el inicio del declive !!!
​La calle no entiende de presupuestos municipales, autonómicos o estatales. Una navaja corta igual en una gran avenida que en un cruce perdido de un municipio de 10.000 habitantes; un infarto o un episodio de violencia doméstica golpean con la misma crudeza en un pueblo pequeño que en una metrópoli de 400.000  habitantes. La placa no pesa más por estar en el centro de la noticia. Pesa exactamente lo mismo porque el juramento y la responsabilidad son idénticos.
​Vender humo en la televisión es fácil; lo difícil es sostener el Estado de Derecho cuando estás solo en la oscuridad. En los grandes destinos hay batallones de refuerzo a dos minutos, se pide refuerzo y en escasos segundos viene la caballería a tu ayuda. En las unidades pequeñas o en los municipios de baja población, la realidad es otra: sois tú, tu compañero y vuestro propio criterio. Te dan aviso de una violencia de género con armas y váis a la intervención compleja sin refuerzo, la patrulla de otro cuerpo está a 100 km para venir. Dime tú si eso no es ser un guerrero de élite!!
​Cuando la situación se desborda en un destino pequeño, exige un temple de acero, una frialdad aplastante y un conocimiento situacional para capear el temporal hasta que llegue el apoyo o se resuelva por nuestro sentimiento de agente profesional.
​Conocer las dinámicas de los vecinos y anticiparte al conflicto antes de que estalle es una maestría policial que muchos burócratas de despachos acorazados jamás entenderán. Resolver una incidencia aparentemente menor con la misma rigurosidad técnica, el mismo respeto y la misma contundencia mental que un despliegue de película es lo que marca la frontera entre un burócrata del uniforme y un policía de pies a cabeza.
​La excelencia no te la otorga un destino con letras doradas ni te la regala una unidad de portada de revista, se forja en el estudio constante de la norma, en el entrenamiento físico, en la serenidad cuando el ciudadano pierde los papeles y en la actitud inquebrantable de quien sabe que está cumpliendo con su deber, le mire quien le mire.
​Cuando suena el aviso crítico y el corazón se dispara, da igual el código postal en el que estés. En ese instante milimétrico, tus ganas, tu cuerpo y tu cabeza se funden en un solo bloque. Sabrás resolver la intervención con solvencia y con firmeza. ¿Por qué? Sencillamente, porque eres un profesional. Y eso no te lo quita ninguna geografía.

Comentarios sobre este artículo

Comparte tu opinión o plantea una consulta al especialista. Todos los comentarios se revisan antes de publicarse.

Todavía no hay comentarios publicados. Puedes ser la primera persona en participar.

Tu correo electrónico no se mostrará públicamente.

¿Quieres colaborar?

La actualidad también la construyen nuestros lectores.

FotografíasVídeosNotas de prensaPropuestas de colaboración
Envíanos tu información a
Enviar